
historia 6
otra vez habian salido tarde de la universidad..dadas sus especializaciones tenian los horarios mas largos del curriculum, y como arquitectura e informatica llevaban cargas paralelas en las materias matematicas casi siempre coincidian en la escalerona de la salida principal, sobre todo los martes, jueves y viernes.
-y que hacemos hoy?
ella: no se ...vamos a casa no?
-dale.
tomo su tablero portatil "pizzini" y se puso la mochila al hombro izquierdo, al derecho caminaba ella y de ida al paraiso "dos ambientes" era obligada la parada en la plaza de armas.
-hace calor no?
ella; sep.. tomamos terere de jugo?
dale..
ella; hacemos algo...preparamos el terere y lo traemos aqui y nos quedamos en el jardincito japones..
-buenisimo..y yo dejo esta porqueria en tu casa..o pasamos por la mia que es mas cerca y lo dejamos..
No recuerdo exactamente como fueron las cosas en el transcurso de la siguiente hora, lo que si recuerdo es que ambos estaban alli, en la plaza, al terminar la misma, ella se habia soltado el pelo, aunque estaban a mediados de otono las cosas algunas veces por esas latitudes permite estos relajos calidos, la cuestion es, que la cabellera rubia y lacia de ella le daba un aspecto demasiado angelical, lo que hacia que el disimulase el interes ante el amparo de la amistad.
-veni te muestro algo
ella: que?
y el empezo el tour de informacion de cada parte de la plaza y de como lo habia vivido cuando con 4 anos sus padres, o la ninera a veces lo traian a la plaza, el tobogan chino, los columpios, las clasicas tonterias de las que habla uno a las dos de la madrugada, con una jarra de jugo de uvas "nutrinho" en la mano.
el; este es el mejor lugar.
ella; el jardin japones?
el;-no sabia que se llamaba asi...
si se llama asi..ahi lo pone.. ademas ya te lo habia dicho..
-fua me vengo a enterar..en fin..mira antes aqui en estanque habia tortugas.
Anda saber por que extrano motivo ella seguia la conversacion con un interes loco, miraba, reia, disfrutaba.
hay pocas lunas tan bonitas como esa, no se, imagino que sera nuevamente cuestion de latitud y altitud, que en una noche calida, no de verano, uno disfrute del azul blanquecino que ilumina las sombras y que alimenta, sin querer, conversaciones como esta, sentados en el banco natural, que un pino inclinado forma en la entrada de la lagunita del jardin japones.
Para ser sinceros, ... el pecho de el no saltaba, su corazon no explotaba, muy al contrario..se veia inundado de esa dulce paz que fluia de dos almas en contacto que se empiezan a conocer, cuando se empiezan a unir.
Muchas veces he vuelto al jardin japones, a mis madrugadas,.. recorri el lugar con la mirada, con un pie en el presente ,..y el alma- junto al otro, en el pasado, roce los dedos suavemente por el banquito del pino, busque tortugas, y busque la luna, pero en el fondo ...la bueque a ella;
"Como para acercarla mi mirada la busca.
Mi corazón la busca, y ella no está conmigo.
.
La misma noche que hace blanquear los mismos árboles.
Nosotros, los de entonces, ya no somos los mismos.
.
Ya no la quiero, es cierto, pero cuánto la quise!
Mi voz buscaba el viento para tocar su oído.
.
De otro. Será de otro. Como antes de mis besos.
Su voz, su cuerpo claro. Sus ojos infinitos.
.
Ya no la quiero, es cierto, pero tal vez la quiero.
Es tan corto el amor, y es tan largo el olvido."